tenía miedo de estar exagerando de estar imaginando cosas pero también sabía que no podía tomarse a la ligera lo que acababa de pasar se miró las manos le sudaban el reloj marcaba las 9:30 todavía faltaba que trajeran el café un camarero se acercó y preguntó si todo estaba bien ramiro le dijo que sí lo dijo sin pensar como si no tuviera fuerzas para decir otra cosa la cena siguió su curso ramiro no podía concentrarse quería levantarse salir del lugar encontrar a la niña y hacerle 1 preguntas ¿de dónde venía cómo sabía lo del pastel ¿por qué lo había buscado a él
pero no podía hacer nada sin despertar sospechas así que se quedó ahí mirando a Jimena a esa mujer que hasta hace una hora le parecía perfecta ahora todo en ella le parecía falso incluso su risa incluso la forma en que se tocaba el cuello mientras hablaba todo le sonaba distinto algo se había roto y él lo sabía no importaba si al final no había veneno no importaba si la niña se equivocó o mintió ramiro ya no podía ver a Jimena igual ahora tenía una duda sembrada y esa duda no iba a irse tan fácil pagaron la cuenta jimena salió del restaurante
tomada del brazo de Ramiro hablando de lo bonita que fue la noche de que deberíamos hacer esto más seguido él no respondió sonríó apenas afuera el aire era fresco ramiro miró hacia la calle buscó otra vez alguna señal de la niña algo que le confirmara que no estaba volviéndose loco pero no había nadie solo el ruido de los coches las luces de los edificios y el reflejo de su rostro en el vidrio del auto subieron arrancaron y se fueron pero Ramiro ya no era el mismo que había llegado esa noche al restaurante algo en su interior había cambiado para siempre jimena volvió del baño como si
nada caminaba tranquila con esa seguridad que siempre tenía en lugares caros su perfume llegó antes que ella ramiro apenas la miró cuando se sentó se veía relajada hasta feliz se acomodó el vestido revisó el celular un segundo y luego lo guardó él trató de no mirarla tanto no sabía cómo actuar tenía la cabeza hecha un lío el estómago revuelto el corazón como un tambor pero tenía que aparentar que todo estaba bien si ella notaba algo raro en su cara todo podía salir mal jimena agarró el tenedor y cortó otro pedazo
del pastel le brillaban los ojos hizo un comentario sobre lo bonito que estaba el restaurante decorado sobre la música algo así ramiro apenas se asintió ella comió sin notar nada se llevó el pastel a la boca como si fuera lo más normal del mundo sonríó dijo que estaba riquísimo que la fruta estaba fresca y la crema perfecta que este tipo de lugares valía cada centavo ramiro se obligó a sonreír pero por dentro estaba en alerta mirando cada uno de sus gestos esperando algo un cambio una reacción rara cualquier señal de que lo que había dicho la niña era verdad pero no pasó
nada jimena siguió comiendo tranquila hablando de cosas sin importancia Ramiro fingió que también comía movía el tenedor cortaba pedazos pero no se los metía a la boca de vez en cuando lo hacía rebotar en el plato para que sonara como si estuviera entretenido con el postre le preguntó a Jimena si quería más vino por seguir la conversación ella dijo que no que con una copa era suficiente luego se quedó mirando el pastel como si ya estuviera satisfecha pero volvió a comer un poco más él se quedó en minente silencio viendo cómo lo
hacía sentía que cada segundo se alargaba la tensión le estaba matando el cuello y los hombros pero seguía sonriendo seguía con el show llegó el momento incómodo cuando el mesero volvió y les preguntó si querían café ramiro dudó ella también se miraron un momento jimena dijo que tal vez un expreso para cerrar la noche pero luego dijo que no que mejor otro día ramiro pensaba en mil cosas al mismo tiempo quería irse ya quería salir a buscar a esa niña necesitaba respuestas no podía seguir ahí en esa silla con ese pastel enfrente fingiendo que no estaba pasando
nada sentía que se iba a ahogar si se quedaba un minuto más así que inventó algo le dijo a Jimena que tenía que hacer una llamada urgente que era del trabajo puso cara de preocupación y se levantó sin esperar respuesta ella apenas levantó una ceja se encogió de hombros y dijo que lo esperaba ramiro caminó directo hacia la salida del restaurante sintiendo que las piernas no le respondían cruzó la puerta y salió al aire fresco de la noche respiró profundo afuera la ciudad seguía con su ruido sus luces sus taxis
pasando sacó el celular del bolsillo solo por disimular lo miró sin marcar a nadie caminó unos pasos mirando a todos lados buscándola la niña no estaba ni rastro ni en la banqueta ni en la esquina ni en los coches estacionados se asomó por donde estaba el contenedor de basura por si se había escondido nada sentía que todo se le venía encima se apoyó en una pared y cerró los ojos pensó en la cara de Jimena mientras comía el pastel y si no había nada y si la niña estaba confundida y si todo esto solo era una coincidencia extraña pero al mismo tiempo ¿y si sí ¿y
si de verdad alguien quería hacerle daño ¿por qué ¿por dinero ¿por venganza ¿por qué Jimena si es que era ella estaba atrapado en una tormenta de ideas y lo peor era que no podía contarle a nadie si decía algo sin pruebas todo se le podía venir abajo si Jimena no era culpable él iba a quedar como un paranoico pero si sí lo era entonces debía moverse con cuidado no podía arriesgarse a que ella supiera que estaba en 1900 siento alerta miró otra vez hacia la calle un señor en bicicleta pasó lento un coche tocó el claxon a lo lejos nada más la niña seguía sin
aparecer ramiro empezó a caminar despacio por la acera como si buscara señal para el celular en realidad no quería volver al restaurante todavía necesitaba pensar pero no podía demorarse mucho si se tardaba Jimena iba a salir a buscarlo o peor iba a sospechar y si todo era cierto entonces cada segundo que ella pasaba sola era peligroso para él para lo que venía después se quedó parado en la esquina viendo su reflejo en el vidrio de una tienda cerrada el traje que llevaba puesto le quedaba perfecto el cabello peinado con gel todo en su lugar pero la cara la
cara no mentía se veía tenso confundido con miedo volvió a guardar el celular y regresó al restaurante con pasos lentos en la entrada uno de los meseros lo saludó ramiro apenas respondió con un gesto se preparó para volver a sentarse frente a ella a seguir actuando a fingir que no pasaba nada pero ahora ya no estaba seguro de poder aguantar mucho más esa noche parecía que todo había quedado atrás salieron del restaurante jimena se reía de algo que vio en su celular y Ramiro manejaba en silencio con las manos apretadas al volante ella hablaba de que
la noche había sido linda que tenían que repetirlo pronto que el pastel estaba delicioso ramiro solo decía que sí que claro que luego lo veían no podía pensar en otra cosa más que en lo que pasaría después tenía mil preguntas dando vueltas pero ninguna respuesta el recuerdo de la niña lo tenía atrapado pero todo se volvió mucho más raro cuando llegaron al departamento de Jimena ramiro la dejó en la puerta pero ella le dijo que subiera un rato que al menos tomaran una copa antes de dormir él dudó pero aceptó
tal vez quería verla un poco más seguirla observando se sentaron en el sillón del departamento ella puso música bajita y sirvió vino todo era igual de siempre pero algo no encajaba jimena se quitó los tacones se recostó en el sillón y empezó a hablar de cosas del trabajo de una compañera que la envidiaba de una junta que tenía el lunes de lo cansada que estaba ramiro la miraba fijamente como buscando una pista algo que le confirmara que sí era capaz de hacer lo que la niña había dicho pasaron unos 20 minutos jimena se levantó para ir a la
cocina a buscar hielo para el vino desde donde estaba Ramiro la veía de perfil abriendo el refri sacando la cubeta y fue en ese momento que todo se volvió un caos jimena se tambaleó primero fue un paso inseguro luego la cubeta cayó al suelo el hielo se regó por todas partes ella se llevó la mano al pecho como si no pudiera respirar dio dos pasos más y se desvaneció cayó de lado con un golpe seco que hizo eco en todo el departamento ramiro se paró de inmediato corrió hasta ella le hablaba pero no respondía le tocó la cara las manos
estaban frías le gritó su nombre pero nada sin pensarlo la cargó como pudo y la metió al coche no le importó el tráfico ni los semáforos manejaba como loco esquivando autos tocando el claxon sudando la llevó al hospital más cercano llegó a urgencias tocando el claxon bajó del coche y gritó por ayuda varios enfermeros salieron con una camilla en cuestión de segundos ya estaban dentro médicos luces puertas automáticas preguntas rápidas él contestaba lo básico nombre edad si tenía alguna enfermedad si tomó algo dijo que habían salido a cenar nada más
no sabía qué más decir no podía contar todo no todavía lo dejaron esperando en una sala pequeña con olor a desinfectante el reloj marcaba casi la 1 de la mañana ramiro se frotaba las manos caminaba en círculos no podía quedarse quieto el corazón no le bajaba tenía miedo pero también rabia si Jimena de verdad había intentado envenenarlo y terminó comiéndose el pastel eso significaba que alguien estaba dispuesto a todo por hacerle daño y si no era cierto si todo era una coincidencia entonces ¿por qué estaba
ella así después de casi una hora un doctor salió ramiro se paró de inmediato el médico tenía cara seria le dijo que Jimena estaba estable pero que había sufrido una intoxicación severa que estaban haciendo pruebas para saber qué sustancia tenía en la sangre pero que no era una simple alergia ni comida en mal estado algo estaba mal muy mal ramiro sintió que le bajaba la sangre preguntó si estaba fuera de peligro el doctor dijo que por ahora sí pero que tenían que esperar los resultados del laboratorio le pidió que se quedara
disponible por sí necesitaban algo más ramiro asintió con la garganta cerrada volvió a sentarse no sabía qué hacer tenía que tomar decisiones iba a contarle a la policía lo que la niña le dijo iba a decir que tal vez su novia intentó matarlo no no podía no sin pruebas lo mirarían como un loco lo más que podía hacer era esperar y eso lo mataba quería saber qué sustancia encontraron quería saber si era algo real si el veneno existía porque eso lo cambiaría todo porque entonces lo que pasó en el restaurante no había sido una alucinación había sido una advertencia real una enfermera se acercó y le