Fue solo cuando en agosto de 2024 apareció un gran ganglio linfático en su cuello que los médicos tomaron en serio sus síntomas. Una biopsia confirmó lo que tanto temía: linfoma de Hodgkin en estadio 4. La enfermedad ya se había extendido a sus huesos, sangre y pulmones.
El golpe fue aún más duro porque Taylor venía de un año difícil, marcado por la pérdida de su casa. Sin embargo, comenzó inmediatamente un tratamiento intensivo: el protocolo BrECADD, una quimioterapia reciente pero extremadamente potente. Los efectos secundarios fueron terribles: dolor intenso, náuseas, agotamiento total. Taylor incluso perdió temporalmente la capacidad de hablar y caminar.
El coraje de compartir para alertar a los demás
A pesar de los duros tratamientos y el agotamiento constante, Taylor decidió hablar abiertamente sobre su enfermedad en las redes sociales. En TikTok, comparte su vida cotidiana, sus momentos de desesperación, pero también sus momentos de coraje y resiliencia.
Ella espera que su historia ayude a otros a prestar atención a las señales que los médicos podrían pasar por alto. “Si mi historia puede ayudar a una sola persona a detectar los síntomas antes, no habrá sido en vano”, dice con determinación.