La historia de Taylor Roys nos recuerda una verdad crucial: nunca debemos minimizar los síntomas persistentes, incluso si parecen inofensivos. Fatiga extrema, pérdida de peso inexplicable, tos continua, dolor difuso… Si estos signos persisten a pesar de los tratamientos habituales, es imprescindible consultar a un especialista.
En Francia se registran cada año alrededor de 2.000 nuevos casos de linfoma de Hodgkin. Si se detecta a tiempo, este cáncer es muy tratable. Pero cuando llega a una fase avanzada, como fue el caso de Taylor, los tratamientos son mucho más severos.
Taylor continúa su lucha hoy, apoyada por su familia y una comunidad online que la apoya. Ella mantiene la esperanza y espera que su historia ayude a otros a no pasar por alto señales importantes.