Asimismo, los niños y/o adolescentes pueden estar confundidos ante esta situación. Algunos condenarán la infidelidad, la considerarán como un hecho reprobable. Otros, quizá, podrían volverse incluso cómplices y hasta repetir este patrón por la disociación que experimentaron, en los casos de ser ellos los que descubrieron la infidelidad de los padres.
Recomendaciones.
El psicólogo Emir Valencia señala que ante esta situación los padres deben mantener al margen a sus hijos de los hechos y reacciones frente a la infidelidad. Si lamentablemente esto no ha sido posible, los hijos necesitarán ser escuchados, para que expresen a sus padres como se sienten después de lo ocurrido.
Es importante hablar con los hijos y que expresen sus sentimientos. También es muy importante buscar ayuda profesional y con más razón, si en el menor se observan cambios en su comportamiento, un exceso de reacción de ira, rabia o si tiene emociones intensas mal canalizadas. Si esto es así, es posible que el hijo, niño(a) o adolescente, necesite ayuda profesional y asesoramiento para resolver sus emociones y/o sentimientos de ira, dolor, temor, confusión y vergüenza.